lunes, 16 de septiembre de 2013

« ahora no, dear »

Intenté imaginar una vida contigo, pero ni imaginándolo me lo creí. Si todos los momentos que recreé, enseguida los rebatí, ¿para qué empezar a construir sobre el aire?

He pasado una gran temporada de mi vida haciendo todo de la manera en que mis decisiones me aportaran la fuerza y autonomía, necesarias, para poder ser feliz. Como consecuencia, para lo único que me ha sido útil ser tan prudente es para terminar llegando a casa con bolsas de papel, de un restaurante de comida rápida, y hablando con una gata, que me ronronea al oler la ternera de mi cena. 

Intenté imaginar una vida contigo pero el futuro, para nosotros, no es ni el lugar ni el momento.

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