jueves, 9 de febrero de 2012

« siente »

Acompáñame. Ven, siéntate a mi lado. ¿Oyes el silencio de la noche? Es un suave tintineo que me recuerda a tus pasos. ¿Hueles el olor de la nada? Es dulce, como tu perfume. ¿Ves como brilla la oscuridad? Me mantiene presente la luz de tus ojos. ¿Notas como se mueven las sombras? No superan al rubor de tus mejillas. ¿Puedes decirme a qué sabe el sereno que cae sobre tus hombros? Me enloquece ver como el sudor de las estrellas escurre por tu espalda.

Cógeme de la punta de los dedos y no me sueltes. Ahora sí que soy feliz. Ahora que me has traído lo que necesitaba.

1 comentario:

  1. "me enloquece como el sudor de las estrellas se escurre por tu espalda", escribo tus mismas palabras y no me saben igual. Eres un genio!
    Me ha gustado tanto la entrada, desde su título. Pocas personas son lo suficientemente afortunadas como para tener un corazón tan sensible y aún así, sentir tan bonito. Me gusta. Me gusta mucho.

    Y me gusta mucho también, al fin, leer algo feliz por estos lados.

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